La Batalla de Rande en la Ria de Vigo.

El porqué de unas monedas británicas.

Este episodio naval se enmarca dentro de la llamada Guerra de Sucesión a la Corona de España (1702-1714).

En Julio de 1702 zarpó de Veracruz y La Habana la flota española “de la plata”, en dirección a la península, un convoy compuesto por 56 barcos de los cuales 19 eran españoles (tres galeones de guerra y el resto mercantes) y 37 navíos de escolta franceses de los cuales algunos se fueron separando rumbo a sus puertos de origen en Francia. La flota se dirigía a Cádiz y Sevilla, pero a la altura de las Azores, fue advertida de que Cádiz estaba sometida a asedio por una flota anglo-holandesa, comandada por el almirante George Rooke y James Butler, duque de Ormond, responsable de las tropas de tierra. El asedio se saldó con un rotundo fracaso.

Los mandos franco-españoles (Manuel Velasco y Chatêaurenaud, este último como mando militar) decidieron entonces acogerse en la profunda ría de Vigo, donde arribaron el 23 de Septiembre, iniciándose la descarga de los barcos y transladándose la mayor parte de la plata y el oro hacia Segovia. Se estima que la cantidad desembarcada rondaba las 400 toneladas. La flota del almirante Rooke tras su fracaso en Cádiz, puso rumbo a Inglaterra por la costa de Portugal, y de Lisboa le llegaron noticias de que la “flota de la plata” estaba fondeada en Vigo. Decidió entonces la captura de ésta para así compensar el fracaso de su misión anterior, de manera que el domingo 22 de octubre fondeó en la bocana del puerto de Vigo, proyectando el ataque para el dia siguiente, primero por tierra desembarcando unos 5.000 granaderos para conquistar el castillo de Rande y las baterias de las orillas, lo que facilitaría la entrada de los buques hasta la zona de Redondela, donde se ocultaban los galeones españoles. Obtenido el primer objetivo, la siguiente fase de la batalla fue forzar la entrada del estrecho de Rande con una fuerza naval de 25 buques de los que 8 formaban su vanguardia y de entre ellos 4 buques de gran potencia de fuego (90 cañones cada uno).

Rota la defensa de barrera con cadenas que se había montado en el estrecho, la superioridad en potencia de fuego de las naves inglesas sobre las francesas y la dificultad de maniobrar en espacios tan reducidos, en la flota francesa se dio la orden de hacer volar todos los navios para que no cayesen en manos enemigas, lo cual no se produjo en su totalidad.

La batalla fue corta, apenas unas horas en su fase mas violenta y decisiva. Las pérdidas en buques fueron de 9 quemados, 6 capturados y 3 hundidos por parte francesa y 10 quemados y 5 capturados por parte española. De éstos últimos se obtuvo las dos toneladas de oro y la plata que no había sido desembarcada y que sirvió para acuñar las monedas de la reina Anna con la inscripción VIGO y varias medallas conmemorativas de su victoria.

Rande1Corona (Crown) de plata 1703

Rande2Cinco guineas de oro 1703

Rande3Medalla conmemorativa de plata. 43 mm. Grabador: J. Boskam (Nimega, Paises Bajos)

Conviene añadir que estas acuñaciones eran pura propaganda, porque si bien la batalla fue un induscutíble gran éxito para la flota anglo-holandesa (particularmente sobre la marina francesa), el cacareado tesoro obtenido, era mínimo en relación con lo que portaba la “flota de la plata” que en su inmensa mayoría ya había sido descargado.

Fuentes: Las imágenes proceden de acsearch.info

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